Aporte a la comprensión del : MERCOSUR Red Académica Uruguaya

EL SECTOR LABORAL

P. ¿El Tratado de Asunción considera aspectos sociales y laborales?

R. En general, debido al origen de los acuerdos de integración regional o según sus objetivos inmediatos, los aspectos sociales y laborales no son jerarquizados desde el inicio.

Sin embargo, como la integración impacta de forma ineludible sobre ambos aspectos, tarde o temprano se enfrenta la necesidad de prever, analizar y si es posible resolver los problemas que en este sentido se van presentando.

El Tratado de Asunción apenas refiere en su texto de forma muy genérica a los aspectos sociales. Es así que en su preámbulo plantea como objetivo "acelerar sus procesos de desarrollo económico con justicia social", "a fin de mejorar las condiciones de vida de sus habitantes".

A pesar de este vacío relativo, debe considerarse al Tratado de Asunción como un primer paso, un tratado marco que es y será complementado y profundizado en diversos aspectos.

De hecho al inicio del proceso, no se consideró la creación de un ámbito específico para el tratamiento de los temas sociales y laborales.

Fue bajo el influjo de las Administraciones del Trabajo y de los sectores sindicales de los cuatro países, que se constituye el Sub Grupo Nro. 11 dedicado a las Relaciones Laborales, Empleo y Seguridad Social. Se asumía así el tratamiento de "las ineludibles cuestiones laborales y sociales que traerá consigo la puesta en marcha del MERCOSUR".

P. ¿El MERCOSUR provocará efectos a nivel social y en particular en el mundo laboral?

R. Todos los procesos de integración económica involucran aspectos sociales en general y aquellos vinculados a las Relaciones Laborales en particular.

La Constitución de un Area Económica, Social y Cultural es, por cierto, un objetivo especialmente ambicioso y complejo, que sin duda involucra a toda la sociedad en tanto la afecta de forma directa.

Si bien la integración regional se origina en la búsqueda de un aumento de la actividad económica y defensa de la producción que se integra frente al mercado mundial, produciendo eventualmente generación de empleo y el correspondiente mejoramiento de las condiciones de trabajo, también es claro que la misma puede deparar efectos negativos, en especial en el corto plazo.

Los resultados dependerán, en gran medida, de las acciones que emprendan los Estados Parte del Tratado, y el conjunto de los agentes económicos y sociales de los países miembros.

P. ¿Cuáles serían las ventajas de la integración para los trabajadores

R. Todo proceso de integración económica busca aumentar la capacidad de los países miembros en relación al resto del mundo.

Si las naciones más desarrolladas, con mayor capacidad de autonomía que las nuestras, han implementado -o están en vías de hacerlo- procesos de integración, con mayor razón países como los nuestros deberían buscar en la unión y complementación, mayor fuerza para su inserción internacional.

Se supone pues, que este proceso provocará un aumento de la actividad económica incentivando la generación de empleo y consiguientemente un mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo de la población.

P. ¿Qué se entiende por "dumping social"?

R. Se entiende por "dumping social" la utilización por las empresas de las diferencias de nivel de protección y remuneración entre los trabajadores de los países miembros, eligiendo aquellos con mano de obra mas barata.

P. ¿Cuáles serían los principales efectos para los trabajadores?

R. El proceso de integración implica una disminución, y finalmente la desaparición de las barreras arancelarias y no arancelarias entre los países miembros del MERCOSUR, así como el establecimiento de condiciones comunes del bloque regional frente al resto del mundo.

Esta situación, si bien se establece en forma paulatina impacta directamente en la estructura productiva de nuestro país, provocando efectos en el nivel de seguridad de empleo, las condiciones de trabajo, los niveles de remuneración, etc.

Puede alterar también la estructura tradicional de los actores sociales económicos, y en particular el equilibrio de poderes en las relaciones colectivas de trabajo.

La articulación de empresas entre los países, así como la mayor presencia de multinacionales, presenta un nuevo escenario que supera la dimensión nacional tradicional.

La movilidad de los factores de producción tendrá también importantes efectos sociales y laborales, y exige políticas activas y acuerdos regionales que eviten desequilibrios y las prácticas de "dumping social".

Existe por lo tanto el temor de que esta práctica desplace la mano de obra de los países con superior desarrollo social de la región, favoreciendo a los países mas atrasados desde el punto de vista de la protección laboral.

P. ¿Qué se preve que ocurra con el nivel de empleo y que medidas se deben tomar?

R. Como ya se ha dicho, en el corto plazo es posible prever que la falta de competitividad de ciertas actividades económicas, frente a la importación sin barreras de productos de la región, exigirá la reconversión de sectores productivos y/o empresas e incluso el cierre de alguna de ellas.

En primer lugar corresponde asignarle al objetivo de mejorar la competitividad del Uruguay y sus empresas el papel que corresponde, ya que del mismo dependerá en gran medida el desarrollo futuro del país y consecuentemente del nivel de empleo.

Los procesos de reconversión de sectores y empresas requerirán una respuesta ágil y adecuada en la recapacitación del trabajador para disminuir el impacto que se plantea en estas situaciones. Los trabajadores deben contar con información y orientación para el empleo, a la hora de encarar su capacitación y reentrenamiento.

En forma complementaria se debería tender al perfeccionamiento del seguro de desempleo, que permita cubrir el mayor número posible de personas afectadas, la creación de un Fondo de Garantía contra la insolvencia patronal que proteja al trabajador del doble perjuicio que implica la perdida del trabajo y la imposibilidad de cobrar lo que corresponde por concepto de beneficios pendientes e indemnización por despido. Estos aspectos vienen siendo tratados a nivel nacional y regional por el Sub Grupo de Trabajo Nro. 11 del Grupo Mercado Común.

P. ¿Qué situación está planteada frente a las migraciones de trabajadores dentro del MERCOSUR?

R. El Tratado de Asunción establece como objetivo la libre circulación de los factores productivos y entre ellos naturalmente se incluye la mano de obra. La construcción de un Mercado Común implica de hecho garantizar la libre circulación de personas en el espacio integrado.

Para evitar que esta libertad provoque desequilibrios o efectos negativos, es indispensable regular la Admisión de los trabajadores de los otros países, desde la supresión de trámites migratorios, la unificación de la documentación de identidad, facilidades para establecerse con la familia, con sus bienes etc., todo ello bajo el principio de igualdad de trato que se constituye en el requisito esencial de la libre circulación.

En cualquier caso, lo que debe evitarse es que este aspecto presente en toda construcción de una comunidad ampliada, positivo en tanto le permite al ciudadano de cada país convertirse en ciudadano de la región que se trate, con todos sus derechos y obligaciones, sea utilizado para aprovechar ventajas desleales desplazando de un país a otro trabajadores que, en busca de empleo sean peor pagados que los nacionales, o se les desconozcan los beneficios establecidos en el país de residencia.

Esta realidad ya existe hoy, tiene origen en décadas atrás y no es a raíz de la libre circulación ni del MERCOSUR como tal.

Se trata pues que mientras se reglamenta esta libertad, en cada país debe garantizarse el cumplimiento de la normativa laboral, entendiendo en ella las condiciones de trabajo (salarios, jornada, descansos), seguridad e higiene, normas protectoras con importantes aplicaciones en áreas de empleo, seguridad social y bienestar de los trabajadores.

La competencia entre las empresas, sectores e incluso entre los países debe basarse en la calidad de los bienes afectados, la tecnificación de la producción, la mejora de los procedimientos de comercialización y no a expensas de los trabajadores reduciendo los beneficios adquiridos, o con la aplicación de prácticas de "dumping" como las ya aludidas.

El tratamiento de estos temas es motivo de diversos análisis y negociaciones entre los países, en particular a nivel del Sub-Grupo de Trabajo Nro. 11 del Grupo Mercado Común.

P. ¿Qué ocurrirá con los sistemas de Seguridad Social y los derechos adquiridos?

R. Es necesario promover una coordinación de los sistemas de Seguridad Social vigentes en los cuatro países.

Corresponde señalar que además de las dificultades naturales para desarrollar tal esfuerzo de coordinación, se agrega el proceso acelerado de transformaciones que los sistemas correspondientes están sufriendo en casi todos los países involucrados.

Esta coordinación debe garantizar mecanismos que permitan la acumulación de servicios prestados en los distintos países, el goce del beneficio generado en un país aunque se resida en otro por parte del titular o de sus familiares en caso de fallecimiento, etc.

Todo ello junto a una estrecha colaboración administrativa entre las instituciones de los países.

Existen antecedentes importantes en relación a acuerdos bilaterales en la materia que han servido de base para un documento preliminar aprobado por la Comisión Nro. 6 del Sub-Grupo de Trabajo Nro. 11 del Grupo Mercado Común.

P. ¿La legislación laboral será la misma para todo el MERCOSUR?

R. La evolución histórica, política y legislativa de los países del MERCOSUR, los distintos grados de desarrollo económico y social y el carácter del derecho laboral que lo caracteriza por su estrecha relación con la vida real, provoca un conjunto de diferencias importantes en las legislaciones de los países, menores a nivel del derecho individual y muy marcadas en materia del derecho colectivo.

Existe el convencimiento de que la unificación normativa en el plano laboral no es necesaria y si se pretendiera sería practicamente imposible. Se trata pues, que sobre la base del mantenimiento de las legislaciones nacionales, se identifiquen las diferencias o asimetrías que afectan o impiden el desarrollo de la integración, mediante una labor preparatoria de conocimiento y acercamiento recíproco de las realidades nacionales, desarrollando un proceso de convergencia en los puntos definidos e incluso establecer regulaciones comunes.

El análisis no debe limitarse a la legislación vigente sobre cada tema laboral sino que debe abarcar también el grado de aplicación práctica que tienen las leyes en tanto de ello dependerá la eficacia de las mismas y su importancia económica.

Como en otros puntos, el Sub-Grupo de Trabajo Nro. 11 del Grupo Mercado Común ha desarrollado un trabajo importante a través de dos comisiones de trabajo.

P. ¿Qué participación tienen las organizaciones de trabajadores en el Proceso de Integración?

R. La participación del sector privado y en particular de las organizaciones sindicales, se expresa en dos niveles: regional y nacional.

A nivel regional, como ya se ha señalado, en sus inicios el proceso de integración no contemplaba el tratamiento de los temas sociales y laborales. Fue entonces, a iniciativa de los Ministros de Trabajo y las organizaciones sindicales de los cuatro países, que se firmó en diciembre de 1991 un protocolo adicional por el cual se crea el Sub-Grupo de Trabajo Nro. 11 dedicado a las Relaciones Laborales, Empleo y Seguridad Social.

Este Subgrupo es el único que tiene integración tripartita (gobiernos, empresarios y trabajadores) y aborda sus tareas a partir de ocho comisiones temáticas a saber:

  1. Relaciones individuales de trabajo
  2. Relaciones colectivas
  3. Empleo y migraciones laborales
  4. Formación profesional
  5. Seguridad e higiene
  6. Seguridad social
  7. Sectores específicos
  8. Principios

El trabajo de estas comisiones aún está en proceso; sin embargo ya se cuenta con diversidad de documentos referentes a cada tema.

La continuidad de este Sub-Grupo de Trabajo y los restantes definidos en el Tratado de Asunción, está a consideración del Grupo Mercado Común luego de las resoluciones en materia institucional adoptadas en Ouro Preto. Es conveniente la continuidad de los trabajos que aún están pendientes y la formulación de nuevas actividades que atiendan las demandas emergentes de la actual etapa del proceso de integración.

A nivel nacional, de inmediato a la firma del Tratado de Asunción, el Gobierno uruguayo resuelve crear la Comisión Sectorial para el MERCOSUR cuyas características se exponen al comienzo de este documento.

P. Qué avances se han producido en este sentido a partir de la firma del Protocolo de Ouro Preto?

R. Uno de los temas fundamentales a encarar en la referida reunión, fue la estructura institucional del MERCOSUR para el próximo período.

El Protocolo de Ouro Preto incorpora en la nueva estructura institucional, al Foro Consultivo Económico y Social, que con la integración de organizaciones empresariales y sindicales, se constituye en un ámbito de jerarquía para canalizar las preocupaciones y propuestas de estos sectores.

Queda aún pendiente su instrumentación y funcionamiento, que será motivo de acuerdo en la primera reunión del mismo y posterior aprobación del Grupo Mercado Común.


La presente información ha sido proporcionada por la Comisión Sectorial para el MERCOSUR de Uruguay (COMISEC), el 8/8/95 la misma fue actualizada al 24/2/95.
Retorna a la página de la RAU
Retorna a la página de MERCOSUR

web@seciu.edu.uy

Versión de: Julio de 1998
Ubicación: http://www.rau.edu.uy/mercosur/faq/pre25.merco.htm