AVANCES, LIMITACIONES Y DESAFIOS DE LOS TRABAJADORES RURALES EN ESTE AÑO 2006

 

Comenzaba el año 2006, en el norte las temperaturas en ascensos y las sociales muchas mas, porque, por primera vez en la historia uruguaya un Sindicato de peludos ocupaban una fracción de tierras, abandonadas por un colono del Instituto  Nacional de Colonización.

Ocupación de tierras en Bella Unión

Desde el campamento de UTAA en la ocupación, decía Jorge Rodas, Secretario del Sindicato:  Bueno, el hecho es que los trabajadores de toda la zona hemos peleado sobremanera para un proyecto muy ambicioso que teníamos para Bella Unión que era el sucro-alcoholero y en estos últimos tiempos estábamos viendo, con mucho peligro, que los trabajadores rurales y zafrales de la zona estábamos quedando, de alguna manera, fuera de ese proyecto.

Entonces viendo unas parcelas de tierra que estaban abandonadas de hace un tiempo largo y con la idea fija de instalar cuatro o cinco familias a vivir, a ganarse el sustento de esas tierras, fue el disparador de la tomada de estas tierras, de las parcelas estas. Y ahora ver, que de alguna u otra manera el gobierno recapacite en dicha situación y que seamos también incluidos.

 

Durante muchos meses se sucedieron solicitudes y requerimientos frente a la justicia, entrevistas con el Instituto Nacional de Colonización y actores vinculados al área agropecuaria. La Justicia falló a favor del Instituto frente al planteo del colono que había abandonado su fracción. Queda pendiente hasta la fecha quienes ocuparán definitivamente ese predio. El Sindicato mantiene hoy su presencia en esas 36 hectáreas.

Una muerte anunciada: las negociaciones por las ocho horas en el campo

A nivel del Consejo Tripartito Rural se retoma el tema de la limitación de la jornada en el campo. Discusión que durante el año 2005 había llevado unos seis meses sin llegarse a un acuerdo entre las partes, las Gremiales empresariales agropecuarias, Ministerio de Trabajo y de Ganadería y Agricultura y los Sindicatos Rurales, agrupados en la UNATRA. Esta vez se parte de lo avanzado en el año anterior, se reiteran posiciones ya conocidas por unos y otros y nuevamente la discusión queda trunca porque las mismas difieren sustancialmente y no se llega a un acuerdo. Desde la visión de los trabajadores rurales se consta que ha habido un avance en cuánto a que  ha quedado claro que para la limitación de la jornada laboral en el campo, en particular en la ganadería, agricultura y tambos, no hay impedimentos biológicos, productivos, técnicos que impidan la fijación de una jornada laboral sino que es la visión ideológica que tienen los grandes empresarios agropecuarios que traba fijar la limitación de la jornada rural. Finaliza el año quedando pendiente este tema que ha sido tomado en discursos oficiales en la Exposición del Prado pero sin llegar a acuerdos. La mayoría de los asalariados rurales, que son justamente los que no tienen jornada limitada de ocho horas, continúan, en pleno siglo veintiuno, trabajando sin limite de  horas, que sí lo tienen sus pares del arroz, granjas, quintas, y forestación.

En el único rubro donde  se pudo continuar las negociaciones por sector fue en el Consejo de Salarios del arroz.

Formación de un Sindicato de Asalariados en el Montevideo rural

El olvidado Montevideo rural, opacado por la gran capital, vió nacer en junio de este año el primer Sindicato de asalariados rurales de las granjas y quintas de ese cinturón verde, que provee gran parte de los alimentos que se consume en el área. En Rincón del Cerro funciona el SUGAN – Sindicato Único de Granja y Afines – que agrupa a los trabajadores de la franja hortifrutícola montevideana. Este hecho cobra una importancia mayor si consideramos que en la historia de la sindicalización rural no se registra sindicalización en el Montevideo rural.

 

El nuevo escenario de la negociación colectiva, los comienzos de una conciencia de cierta protección por la ley de fuero sindical estimularon la organización sindical rural, en general y en departamentos como San José, Paysandú, Soriano, Río Negro y Flores. Reclamos, ocupación  temporaria de una chacra, piquetes en zonas citricolas del litoral, sindicatos que logran descuentos sindicales por planilla, hablan de una lucha que los Sindicatos rurales, aún en condiciones desventajosas han llevado adelante.

Los 45 años de UTAA

En setiembre de este año, compartimos los 45 años de UTAA, en Utopía, decíamos, al comienzo:

Celebrar los 45 años de UTAA  tiene que ver con  historias colectivas y personales. Así han sido los  45 años de UTAA que desde 1961 hasta la fecha, con ausencias y presencias, logros y dificultades, muertes y nacimientos, han generado nuevos y viejos caminos no solo para los peludos, para los trabajadores rurales, sino para cada uno de nosotros, para una buena parte de la sociedad uruguaya, ya que somos parte de esa aniversario. Con mucha historia vivida, sin mitos.

 

El Sindicato, líder histórico de la lucha por la tierra, señala como uno de sus grandes objetivos el debate sobre el tema de la tierra, para que cumpla su función   social y productiva en la sociedad uruguaya.

En ese momento  se estaban plantando las  500 hectáreas de semilla de caña que ALUR – Alcoholes del Uruguay – (Ex – CALNU y ahora de ANCAP y la Corporación Nacional para el Desarrollo) de la apuesta del gobierno al aumento de la plantación de caña de azúcar, lleva adelante a través de su proyecto sucro alcoholero, para producir no solo azúcar sino generar fuentes alternativas de combustibles como el alcohol, dentro de una política de una nueva matriz energética. Esas 500 hectáreas de caña serían arrendadas a asalariados rurales, pequeños productores y granjeros, como había acordado ALUR con UTAA, APPARBU y Granjeros.

Adjudicación de tierras a trabajadores rurales

Algunas semanas después unas 44 asalariadas y asalariados rurales, otros tantos pequeños productores y granjeros recibían de las autoridades de ALUR sus fracciones de diez hectáreas de caña, en régimen de arrendamiento y que se pagarán con la producción.

 

Siempre hemos dicho que los asalariados rurales son un sector  oculto en nuestra sociedad. No son los únicos pero quizás los que menos espacio y recursos cuentan para que se los pueda visualizar. En estos primeros dos años de este gobierno progresista han habido positivas señales que aportan luces a estos grises. La convocatoria a la negociación colectiva, ley de fuero sindical, en particular los Consejo de salarios rurales, los intentos de abordar la limitación de la jornada de trabajo agropecuario son algunas de esas señales.

Los peones rurales comienzan a ser parte en los discursos

 La presencia de las condiciones del peón rural aparece en diversas oportunidades en los discursos,  en particular desde el Ministerio de Ganadería y Agricultura. Alguna vez, el ex Presidente Dr.  Lacalle se había referido a “los peones de la gleba”, como un sector olvidado, mas allá, que luego no se instrumentaba nada para corregir tal situación. Hoy, cuando se refieren algunos actores políticos, a los productores rurales mencionan también al peón y sus condiciones. Falta aún un trecho largo para que esa preocupación del discurso se vea reflejada en una legislación que fije, por ejemplo, la jornada de ocho horas en el campo para todos los trabajadores rurales, como lo tienen todos y todas de la industria, comercio y servicios.  

Pos Grado de la Universidad sobre los Trabajadores Rurales

Formando parte de estas señales de visualización de los asalariados rurales la Universidad de la República, la Facultad de Derecho, Escuela de Pos Grado, organiza un Seminario de Pos Grado “La incorporación de los trabajadores rurales al derecho del trabajo”.

Por primera vez, hasta donde nos llega información un Curso de Pos Grado en la Universidad tomó como centro la incorporación de los trabajadores rurales al derecho del trabajo, con la dirección del Dr. Osvaldo Mantero y un Equipo calificado de docentes. Participaron universitarios del interior y de la capital. En calidad de expositores y comentaristas, lo hicieron compañeros y compañeras de los Sindicatos Rurales de UTAA,  Bella Unión, Sorydesa,  Movimiento Sindical de Trabajadores de Granja, San José, Unión de Trabajadores de Establecimiento Juanicó, Canelones y  Sindicato Único de Granja y Afines de Montevideo, Asesores y la Representación de los Trabajadores en la Junta Nacional de Empleo, Programa de Capacitación Laboral del Trabajador Rural.

 

La capacitación profesional como una herramienta de visualización de los trabajadores rurales

 

Desde el Programa de Capacitación Laboral del Trabajador Rural de la Junta Nacional de Empleo hemos seguido contribuyendo a la jerarquización de los asalariados rurales. No  solo vamos a los pueblos que están sobre las rutas nacionales sino, a los que están, camino adentro, en medio de los establecimientos. Laureles, Campo de Todos en Salto, Piedra Sola entre Tacuarembó y Paysandú, Estero de Farrapos, Tambores. La capacitación en la ganadería y agricultura ha surgido como una necesidad. La capacitación en lechería sigue siendo un rubro demandado desde las Gremiales de productores del sector. El Sindicato SUDORA de Salto promueve una capacitación a los trabajadores en poda y en la cosecha de arándanos, un rubro en expansión en la zona. Asumimos el desafío, en los pueblos del interior profundo de Salto, Valentines, Pueblo Cementerio, Paso Potrero de Arerunguá, Biasini, de realizar un curso con dos trabajadores de cada localidad en Salto, sobre carpintería rural, para atender bretes, portones y otros muebles rurales. Articulando con los actores locales, Sociedades de Fomento, Gremiales de productores, Ligas del Trabajo, Sindicatos, Intendencias, Uruguay Rural vamos tejiendo esa urdimbre de construcción de ciudadanía rural.

Para el 2007 nuestro compromiso, con los Sindicatos Rurales, con las Gremiales, con los trabajadores rurales a seguir apostando a la inclusión social de la población rural.

 

Angel Rocha

Programa de Capacitación Laboral del Trabajador Rural

Representación de los Trabajadores en la Junta Nacional de Empleo