ARQUITECTURAS HISTORICISTAS

Hospital Italiano Hospital Italiano

El tardío proceso fundacional de Montevideo, en las primeras décadas del siglo XVIII, condiciona las formalizaciones arquitectónicas aplicadas en su suelo, diferentes, por cierto, a las realizadas en las restantes capitales americanas. Las primeras concreciones fueron producto fundamentalmente de la necesidad de abrigo, en una limitada tradición de formas ordenadas en una inhóspita península y que no han dejado improntas relevantes salvo por la traza fundacional.


La intervención de distintos tipos de técnicos y un proceso emulativo complementario comenzara a caracterizar una arquitectura de múltiples referencias a la historia.

Las respuestas formales de esos años van a plantear un lineal historicismo ajustado en cada caso a su respectiva carga semántica y que dominara el parque construido montevideano por más de un siglo y medio y condicionará su futuro. Es posible detectar diferentes vinculaciones con la historian más o menos profundas, más o menos inmediatas, más o menos directas en cada una de las manifestaciones arquitectónicas valorables de la ciudad.

Neoclasicismo

Cabildo de MontevideoCabildo de Montevideo

Los diversos técnicos actuantes adoptan el lenguaje (le la época para consolidar en estas lejanas latitudes la unidad del poder imperial. Esta búsqueda para, a partir de las formas de la antigüedad, lograr una convalidación significativa del mensaje a dar se retomará también en los primeros años de la República.

Neoclasicismo colonial

La Corona española envía a esta remota pero estratégicamente importante colonia, un arquitecto egresado de la Real Academia de Nobles Artes de San Fernando, Tomás Toribio a cumplir dos de las funciones previstas por dicho órgano proyectar y controlar las construcciones de la ciudad. Es Toribio, único arquitecto académico del Río de la Plata, quien culmina las obras de la iglesia de la Inmaculada Concepción y diseña el Cabildo y Reales Cárceles, las realizaciones de mayor relevancia significativa por representar el poder religioso y administrativo. El otro poder presente, el militar, caracteriza la ciudad fortaleza de esa primera etapa a través de la obra de los ingenieros militares que por cierto, no se reduce a las obras de defensa, incursionando con un neoclasicismo de corte heterodoxo en realizaciones civiles y religiosas. El neoclasicismo colonial es una evocación directa de las fuentes clásicas, de las cuales los diferentes técnicos extraen los principios de composición en un marco de austeridad propio de la arquitectura del contexto.

Neoclasicismo republicano

Teatro Solís

Teatro Solís

Una vez declarada la independencia el acentuado sentimiento anti-español, sumado a la creciente influencia ideológica francesa, configura una arquitectura que, paradojalmente, retoma el lenguaje neoclásico a los efectos de enaltecer la naciente República con una respuesta expresiva con claras referencias al imperio napoleónico. Las principales realizaciones de este primer periodo republicano no reflejan directamente el poder político o religioso pero conforman Ambitos públicos de fuerte carga semántica como el principal espacio de intermediación entre la ciudad colonial y el ensanche oficial o edificios de reconocimiento para la población como el Teatro de Solís. Es una arquitectura que, por lo tanto, presenta pautas comunes de resolución formal con sus precedentes pero propone una mayor riqueza ornamental, directamente condicionada por el mensaje a difundir y los referentes adoptados. Es una arquitectura, al mismo tiempo, de una ciudad abierta que comienza a combinar modos de crecimiento y que drásticamente a partir del sitio de Montevideo se refugia y concentra en un recinto. Es también una arquitectura que traduce la confrontación y el crisol ideológico que significa la Guerra Grande en la historia del país.

Eclectisismo

Fachada del Club UruguayClub Uruguay

La raÍz etimológica de término eclecticismo nos conduce necesariamente a la selección, propia del fundamento filosófico y que se convierte en una constante de la historia de la arquitectura nacional.

La base filosófica del espiritualismo puede rastrearse en nuestro medio a mediados del siglo XIX con De la Pefia, y continuada por Plácido Ellauri de fuerte incidencia en la Universidad. Base que confiere a la historia una amplitud diferente, no concebida a partir de un espectro intencionadamente reducido, con diversidad de referencias y una aplicación decididamente operativa. Victor Cousin en alguna de sus clases sobre la historia de la filosofía decía: "La historia señores, no tiene edad de oro, comienza en la edad de piedra con las diferencias y las contradicciones del tiempo y del momento... No olvidéis en que si todas esas épocas excelentes en sí mismas pero incompletas - se destruyesen entre sí, habría aún algo que les ha precedido v que les sobrevive, a saber: LA HUMANIDAD. La humanidad abarca todo, se aprovecha de TODO, y siempre AVANZA, a través de todo." (*1)

Iglesia de la Sagrada Familia Iglesia de la Sagrada Familia

La recurrencia a las historias, como entidades claramente identificables y con potencialidades de uso, se verifica en la arquitectura de la ciudad de acuerdo a los significados a transmitir como así también en las exigencias programáticas.

La formación profesional continúa siendo enteramente extranjera, presentando este período la particularidad de una mayor capacitación de uruguayos que luego retornan a nuestro medio. La obra de técnicos con una capacitación diferente, es igualmente diversa en una ciudad en expansión explosiva, también explosiva en crecimiento territorial y explosiva en construcción.

Esa aparente libertad expresiva da lugar a una arquitectura con sutiles variaciones que plantea pautas comunes, con una similar lógica de asociación y que caracteriza la ciudad decimonónica. La obra además de presentar referencias explícitas a ejemplos europeos contempla en todos los casos el contexto y el rol que el edificio debe cumplir en la realidad urbana, ya sea como elemento primario, o como parte del tejido en áreas consolidadas o periféricas.

Barrio Reus al NorteBarrio Reus al Norte

Existe, por otro lado, un proceso de emulación de las clases medias a las alias, complementado por un proceso similar de los constructores a los profesionales. Los constructores, verdaderos protagonistas de la edificación de la ciudad, adoptan diferentes soluciones tipológicas pero reiteran la definición del elemento de relación con el exterior.

A partir de la resolución repetida, con determinadas proporciones generales, porcentaje de vanos y llenos comunes, con líneas ornamentales de nítidas referencias renacentistas, estos constructores, mayoritariamente italianos, resuelven con sabiduría y logran consolidar un tipo de fachada que enriquece, por su conciente y continua repetición, el espacio público. Este diseño de fachada, que tiene su contrapartida en la reinterpretación y generalización de un tipo arquitectónico, marca el sentido urbano vigente en el momento.

Un spiritu urbis que se evidencia en ejemplos como los Barrios Reus o el Conjunto Peñarol, donde en la periferia se reconstruye una lógica propia de las áreas centrales, que permite en el rápido crecimiento urbano, una ajustada definición de unidades ambientales. Rúben García Miranda

(*1) Cousin, Víctor: Necesidad de la Filosofía p. 4


Documento tomado de: Guía Arquitectónica y Urbanística de Montevideo / Intendencia Municipal de Montevideo ; Junta de Andalucía. -- Montevideo : Intendencia Municipal de Montevideo ; Agencia Española de Cooperación Internacional, 1992.



La Red Académica Uruguaya (RAU) agradece al Sr. Alvaro Calandra su valiosa colaboración en la confección de este documento.

Versión de: abril de 1998.-
Ubicación: http://www.rau.edu.uy/uruguay/cultura/histori.htm


Retorna a la página de la RAU

Retorna a la página de URUGUAY


web@seciu.edu.uy